Los indianos

Un viaje de ida y vuelta.

Seguro que alguna vez habrás oído hablar de las Indias Occidentales, pues ese modo de llamar a los territorios americanos es lo que dio nombre al fenómeno indiano, algo muy presente en Comillas y que influyó en que esta villa se convirtiese en lo que conocemos hoy en día.

Cuando hablamos de indianos, hablamos de emigrantes. Hombres y mujeres que en busca de una vida mejor se fueron a «hacer las Américas», iniciando así un viaje que poco tenía de placer y sí que tenía mucho de aventura.

De entre los muchos viajeros que fueron al otro lado del charco, algunos de los que consiguieron fortuna y medrar entre la sociedad, volvieron a sus localidades de origen y una vez allí, les gustó llevar una vida ostentosa y pública, haciendo a sus vecinos testigos de lo bien que les había ido más allá del océano. Vestían de forma diferente, importaban modas de ultramar y algunos hasta trajeron los primeros automóviles que se vieron por la zona.

Por supuesto, esto no gustaba a todo el mundo, y los locales comenzaron a llamarles indianos de un modo no precisamente cariñoso. No obstante, las localidades a las que volvían les deben mucho, ya que esa fortuna que traían con ellos también la invertían en obra pública e hicieron que pueblos como Comillas se modernizasen notablemente y cambiasen su aspecto, presentando una arquitectura muy característica gracias a sus residencias señoriales.

De entre todos los indianos que poblaron Comillas, sin duda alguna, su nombre más célebre es el de Antonio López y López, primer Marqués de Comillas.